Consecuencias del Absentismo Escolar

El absentismo escolar problemático (periodos de ausencia no justificados) se asocia con muchos factores diferentes a lo largo del desarrollo de un individuo tales como comportamiento sexual de riesgo, embarazo adolescente, trastornos psiquiátricos, comportamiento externalizador, delincuencia, y el abuso de alcohol, tabaco, marihuana y otras sustancias (Chou et al. 2006; Egger et al. 2003; Jaafar et al. 2013).

Los jóvenes que muestran un absentismo excesivo corren un alto riesgo de abandono escolar permanente (Kearney 2008a), lo que puede dar lugar a privaciones económicas y a diferentes problemas mentales, sociales, ocupacionales y matrimoniales en la edad adulta como ya indicamos en la primera entrada sobre este tema. Para reducir el riesgo de estos inconvenientes, es importante conocer mejor los factores de riesgo tanto del absentismo escolar problemático como del abandono escolar definitivo.

El absentismo escolar se refiere a varios conceptos:

  • Negativa a asistir a la escuela o absentismo debido al sufrimiento emocional del niño, especialmente la ansiedad y la depresión (King y Bernstein 2001).
  • Fobia escolar o absentismo por miedo a (Tyrrell 2005).
  • Asistencia irregular/no asistencia o absentismo injustificado, ilegal, no basado en la ansiedad, que a menudo se vincula a una falta de vigilancia parental, delincuencia, problemas académicos o condiciones sociales como la falta de vivienda o la pobreza (Fremont 2003).
  • Ausencia a distintas clases concretas.

En su modelo interdisciplinario de absentismo escolar, el propio Kearney argumenta que estos conceptos se ven influenciados por múltiples factores tanto de los niños como de los padres, familia, compañeros, escuela y comunidad, estando además interrelacionados. Además de esto, es un fenómeno que puede evolucionar deteriorándose con el tiempo, pasando de un absentismo agudo pero inofensivo y ocasional, a un absentismo regular e incluso permanente en forma de abandono permanente.

Esta visión sobre la evolución del absentismo y el abandono posterior, se ajusta a la perspectiva ecológica del desarrollo infantil de Bronfenbrenner (1979, 1986). En este modelo, señaló que el niño interactúa con diferentes sistemas ecológicos sociales que lo rodean como la familia, los compañeros y el entorno escolar (microsistema), la familia extendida (exosistema), y la cultura, las leyes, y las condiciones sociopolíticas (macrosistema). En cada uno de estos sistemas, pueden estar presentes factores que aumentan el comportamiento infantil negativo, entre los cuales se incluye el absentismo escolar. Bronfenbrenner asumió que los factores de riesgo en los sistemas sociales más próximos, ejercen más influencia en el desarrollo y comportamiento del niño que los factores de riesgo en los sistemas sociales más distales.

En un metaanálisis, los hallazgos discordantes de los estudios sobre el efecto de los factores de riesgo pueden resumirse para aumentar la comprensión de si un factor debe o no ser designado como de riesgo, y cuál es el verdadero efecto de cada uno de ellos. En consecuencia, se puede comprender mejor todos los factores de riesgo que influyen en el absentismo y el abandono escolar, lo que permite comprender mejor la etiología de estos problemas.

Una visión general de las variables que son verdaderos factores de riesgo es relevante para la práctica clínica, ya que esto puede contribuir al desarrollo o mejora de instrumentos para la evaluación de riesgos y necesidades presentes en el entorno de un niño y que son fundamentales para determinar a cuáles de ellos se les debe ofrecer un tratamiento preventivo en forma de intervención y con qué intensidad.

Factores de riesgo para el Abandono Escolar

En este reciente trabajo se incluyeron 75 estudios realizados entre 1978 y 2019 en Estados Unidos, Canadá, Europa y Australia. Hallaron hasta 781 posibles factores de riesgo de absentismo escolar y 635 de abandono escolar.

En el caso del absentismo escolar, se observaron efectos generales importantes en doce dominios de riesgo relacionados con el niño (9), con la familia (2) y la escuela (1):

🔶 Tener una actitud escolar negativa

🔶 Otros problemas internalizantes

🔶 Conducta/cogniciones antisociales

🔶 Síntomas/trastornos psiquiátricos

🔶 Pobre autoconcepto académico

🔶 Ser una minoría sexual

🔶 Fumar

🔶 Escasa participación de los padres en la escuela

🔶 Abuso de drogas

🔶 Antecedentes de maltrato a niños

🔶 Abuso de alcohol

🔶 Mala relación alumno-maestro

En el caso de la deserción escolar se encontraron efectos significativos para veintitrés dominios de riesgo relacionados con el niño (13), con la familia (7), la escuela (1) y con los compañeros (2), siendo los más destacados:

🔶 Haber repetido curso

🔶 Bajo autoconcepto académico

🔶 Dificultades de aprendizaje asociadas a bajo cociente intelectual

🔶 Bajo bienestar general

🔶 Rendimiento académico pobre

🔶 Tener una actitud escolar negativa

🔶 Síntomas/trastornos psiquiátricos

🔶 Edad (ser «mayor»)

🔶 Abuso de drogas

🔶 Ser muy pocos o muchos miembros en la familia

🔶 Comportamiento/cogniciones antisociales

🔶 Tener una educación parental deficitaria

🔶 Conducta delictiva

🔶 Relaciones con compañeros que faltan a clase o son «rebeldes»

Dado que el abandono escolar es una forma más grave de absentismo, es posible que se deba principalmente a una acumulación de múltiples (diferentes) factores de riesgo (Suh et al. 2007), mientras que la presencia de un único factor de riesgo importante puede llevar ya al absentismo directamente.

¿Mujeres y hombres abandonan los estudios por igual?

Se examinó el porcentaje variable de varones en muestras de estudios primarios como posible moderador de la fuerza global de los dominios de riesgo en los que se identificó heterogeneidad en los tamaños de efecto.

En el caso del absentismo escolar, el efecto del uso indebido de drogas aumentó a medida que disminuyó el porcentaje de varones en las muestras. Esto significa que el uso indebido de drogas es un factor de riesgo más fuerte del absentismo escolar en las niñas que en los niños. Dado que investigaciones anteriores indican que las tasas de abuso de drogas son más altas en hombres que en mujeres (Becker y Hu 2008; Center for Behavioral Health Statistics and Quality 2017), es posible que el uso indebido de drogas en los niños se perciba como «más normal» o menos «desviado» que en las niñas y de ahí los resultados.

En el caso del abandono escolar, se comprobó que sólo el efecto de tener una actitud escolar negativa se veía moderado por el porcentaje de niños en las muestras del estudio primario. El efecto de este ámbito de riesgo disminuyó a medida que aumentaba el porcentaje de niños, lo que significa que tener una actitud escolar negativa es un factor de predicción más fuerte del abandono escolar en las niñas que en los niños. De nuevo, investigaciones previas han revelado que los niños tienen una actitud más negativa hacia la escuela (Harvey 1985; Logan y Johnston 2009), quizá debido a que la mayoría de los entornos escolares se centran en el trabajo en grupo y en equipo, siendo los ambientes orientados al fomento de la autonomía en un sentido de competencia técnica, autoridad y agresión, más «acordes» con el aprendizaje masculino (Daniels et al. 2001).

Cabe señalar que la mayoría de los ámbitos de riesgo no están moderados por género, lo que indica que el efecto de riesgo tanto para el absentismo como para el abandono escolar parece similar en niños y niñas. De la misma manera, la DELINCUENCIA JUVENIL FEMENINA 🔍 es más similar a la masculina de lo que podríamos pensar.

¿Hasta qué punto influyen las propias expectativas educativas de los estudiantes en el abandono escolar? ¿Es realista la presión que ejercen algunos padres y profesores sobre lo que consideran un rendimiento «adecuado»? ¿Qué ocurre cuando los alumnos reciben críticas constantes por no alcanzar un ideal de «alumno estándar» imaginario?.

Date una vuelta por la sección de PROGRAMAS PSICOEDUCATIVOS DE PREVENCIÓN 🔍, una de las mejores armas del psicólogo educativo.

J_Argüeso

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