Falta de motivación, rendimiento académico y ABANDONO ESCOLAR TEMPRANO

La motivación académica es un factor psicológico importante que ayuda a predecir si los estudiantes podrían abandonar la escuela, siendo los estudios más relevantes los de Hardre y Reeve (2003), Caprara et al. (2008), y Vallerand et al. (1997).

Una buena cantidad de literatura científica indica que las creencias y actitudes motivacionales de los estudiantes juegan un papel crítico en su éxito académico, pero apenas hay estudios sobre cómo esos mismos factores pueden ayudar a determinar y por tanto predecir (y prevenir) el abandono escolar. La motivación escolar se ha estudiado utilizando una variedad de constructos, pero los dos componentes principales descritos en numerosas teorías motivacionales son el valor intrínseco del estudiante y la creencia en la propia capacidad.

  • Los estudiantes que demuestran un alto valor intrínseco participan en tareas académicas debido a su disfrute, interés y deseo de aprender (Wigfield & Eccles, 2000).

Ambos principios desempeñan un papel importante en el desarrollo académico de los adolescentes en relación positiva con la persistencia y el esfuerzo (Schunk & Zimmerman, 2006), los logros académicos y los comportamientos relacionados con los logros.

Aunque la investigación ha medido primariamente las creencias de los estudiantes para obtener las metas deseadas como expectativa de éxito en un contexto de clase o dentro del ámbito de una asignatura determinada, una construcción análoga es la expectativa de los estudiantes para obtener los objetivos educativos deseados más ampliamente.

Para aquellos adolescentes que alcanzan la edad suficiente para abandonar legalmente la escuela, sus expectativas educativas se vuelven aún más críticas. A menos que esperen obtener un título de escuela secundaria, pueden tener poco incentivo para persistir en ello.

Los resultados del trabajo de Vallerand et al., revelaron que los estudiantes que habían abandonado los estudios tenían un menor grado de autonomía y se consideraban menos competentes en las actividades escolares y, mostraron además, que aquellos con mayor nivel de competencia escolar tendían a tener una mayor motivación autodeterminada, y así tener una intención más fuerte de permanecer en la escuela y completar su educación secundaria.

Expectativa educativa y abandono escolar

Aunque el proceso de deserción escolar ha sido investigado, los psicólogos educativos han examinado con menos frecuencia el papel de las expectativas educativas en este proceso. Los estudiantes que esperan asistir a la universidad u obtener niveles más altos de educación son menos propensos a abandonar la escuela secundaria (Andres, Adamuti-Trache, Yoon, Pidgeon & Thomsen, 2007; Eccles et al., 2004). Las intenciones de los estudiantes de abandonar los estudios, su comportamiento de abandono y sus expectativas de educación están estrechamente entrelazadas de muchas maneras.

Ensminger y Slusarcick (1992) realizaron un estudio longitudinal para examinar los caminos de desarrollo de los estudiantes hacia la graduación. Sus resultados demostraron un fuerte vínculo entre las expectativas educativas de los estudiantes y la finalización de la escuela secundaria. Desde una perspectiva diferente, Muller (1998) examinó si las expectativas de los profesores y las expectativas educativas de los estudiantes moderaban los efectos del examen de competencia mínima en la graduación de la escuela secundaria. Los resultados mostraron que las segundas predijeron significativamente su graduación exitosa de la escuela.

Aunque cada vez hay más pruebas del importante papel de las expectativas educativas y la motivación académica en la predicción de la graduación de la escuela secundaria (y por el contrario el abandono escolar), se conoce menos acerca de los mecanismos que median este proceso. Un punto importante es que, por lo general, parece que los estudiantes se retiran gradualmente de la escuela mucho antes de abandonarla (Lee & Burkam, 2003).

Las explicaciones que inciden únicamente en el origen social y los comportamientos académicos de los alumnos sin tener en cuenta sus creencias y actitudes motivacionales, son incompletas. En este estudio realizado en la Universidad de Houston con una muestra de más de 16.000 estudiantes, llegaron a dos conclusiones:

  • Los estudiantes son menos propensos a abandonar la escuela secundaria cuando se sienten confiados en sus habilidades con respecto a las materias básicas (Lengua y Matemáticas) y, por lo tanto, ven una mayor oportunidad para obtener niveles superiores de educación.
  • Cuando los estudiantes están genuinamente interesados en las tareas involucradas en el aprendizaje de estas dos materias troncales, tienden a esperar graduarse de la escuela secundaria, asistir a la universidad o recibir posteducación avanzada y, por tanto, es más probable que persistan en la escuela.

¿Qué estamos haciendo entonces con aquellos niños con dificultades de aprendizaje (referidos normalmente a los procesos que subyacen a las materias troncales de Lengua y Matemáticas) a los que se intenta encajar en un molde de «alumno medio», sin adaptar la metodología al tipo de enseñanza diferenciada que requieren y con una exigencia académica cuyo ritmo muchas veces no pueden mantener?. Si además de esto, cuando se realizan adaptaciones de contenido se les limita la titulación de Secundaria, ¿no se les aboca al fracaso escolar, a una precariedad laboral y, por ende, a desarrollar más problemas de salud mental?.

Si quieres conocer las causas y consecuencias tanto del absentismo como del abandono escolar, NO TE PIERDAS ESTA SECCIÓN.

J_Argüeso

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